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El CIFA acoge unas Jornadas para "poner en valor cultivos locales de tomate en Cantabria"

Reúnen a productores, consumidores, organismos de investigación y restauradores

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Reúnen a productores, consumidores, organismos de investigación y restauradores

SANTANDER, 2

El consejero de Medio Rural, Pesca y Alimentación, Jesús Oria, ha inaugurado este miércoles las II Jornadas sobre Selección y Valorización de Cultivos Tradicionales de Tomate en el Centro de Investigación y Formación Agrarias (CIFA) de Muriedas, en Camargo.

Las Jornadas, organizadas por el CIFA, reúnen a productores, consumidores, organismos de investigación y restauradores para "poner en valor cultivos locales de tomate de Cantabria" que, hasta ahora, según Oria, "han sido infrautilizados y desplazados por cultivares modernos", al tiempo que nos permiten "ahondar en su conocimiento, tanto desde la óptica del consumo y calidad organoléptica, como de la producción".

En el acto también han estado presentes el director general de Ganadería y Desarrollo Rural, Miguel Ángel Cuevas; el director de la Oficina de Calidad Alimentaria (ODECA), Fernando Mier; y el director del CIFA, Manuel Mora, ha informado el Gobierno en nota de prensa.

En su intervención, el consejero ha señalado que el tomate es, sin duda, una de las hortalizas más difundidas en todo el mundo y también de las de mayor valor económico, y, en nuestra región, la marca de calidad 'CC Calidad Controlada, Tomate de Cantabria', "tiene un prestigio y una aceptación muy notables por parte del consumidor".

Sin embargo, la estandarización en el sector hortícola, en general, y en el tomate, en particular, "ha producido una gran uniformidad en la variedad de las especies cultivadas, una disminución de la diversidad biológica y una erosión genética de los cultivares tradicionales", que han sido sustituidos por nuevos cultivares comerciales obtenidas por grandes multinacionales.

Para el consejero, estos últimos, generalmente híbridos, "tienen un gran potencial productivo cuando se cultivan en condiciones de altos insumos (fertilizantes y pesticidas), una disminución de la rusticidad frente a determinadas características climáticas o frente a patógenos, y, lo que es muy importante, una imposibilidad de multiplicación por parte del agricultor".

Por todo ello, para Oria, "la situación actual es preocupante", y avala esta afirmación al señalar que, en horticultura, "se han perdido una gran parte de las variedades locales, desplazadas por nuevas selecciones más productivas", al mismo tiempo que otras "se mantienen arrinconadas y necesitadas de un proceso de tipificación, selección y mejora" para que vuelvan a mostrar sus características peculiares y sean devueltas al proceso productivo comercial.

EL GOBIERNO DE CANTABRIA Y EL CIFA

En este contexto, y según estimaciones de la FAO, cada año se pierde una media de 50.000 variedades de interés para el sector agrario, por lo que el Gobierno de Cantabria, a través del CIFA, "está llevando a cabo una línea de investigación relacionada con la conservación y recuperación de cultivares tradicionales en la región", proyecto que se enmarca "plenamente" en estas jornadas, ha dicho Oria.

En este sentido, ha explicado que en Cantabria el cultivo de estos recursos fitogenéticos normalmente está restringido a pequeños huertos, normalmente para autoconsumo, empleando semilla propia y con un carácter marcadamente local, por lo que esta última característica, junto con su rusticidad, "lo convierten en materiales adaptados al entorno y, además, idóneos para sistemas de producción ecológica".

Oria ha destacado que el criterio de selección por parte de los agricultores tradicionales ha sido fundamentalmente su calidad organoléptica, por lo que este material se caracteriza generalmente por sus extraordinarias aptitudes. Son precisamente estas características de calidad, aspectos hasta ahora poco considerados por los mejoradores tradicionales, pero muy prioritario en los programas actuales de mejora. Las variedades tradicionales pueden ofrecer sabores, aromas, formas o colores distintos a los estándares actuales.

En definitiva, este aspecto de la "calidad organoléptica cada vez más valorada positivamente, sobre todo en frutas y hortalizas", posibilita que hoy en día "asistamos a un crecimiento de las denominaciones de origen y de los establecimientos especializados en productos "de calidad", ha concluido el consejero.

LA JORNADA

El objetivo de estas Jornadas es ser un punto de encuentro y de debate entre productores, consumidores, organismos de investigación y restauradores, con la finalidad de poner en valor cultivos locales de tomate de Cantabria que han sido "infrautilizados y desplazados" por cultivares modernos.

Las ponencias abordarán una visión general de los proyectos que se están desarrollando en el CIFA desde el año 2012 sobre cultivares tradicionales de tomate y sus propiedades nutricionales; la conservación de la biodiversidad hortícola en el Banco de Germoplasma del CITA de Aragón, y la puesta en valor del Tomate Rosa de Barbastro, así como la apuesta por los productos locales de cercanía como materia prima en la restauración y la calidad sensorial en cultivares locales de tomate.

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